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The Power of Choosing Gratitude: A Practical Approach

En Español

Shellie Riggs Jordan — Director of Southeast, Center for Congregations

This Thanksgiving season, we’re exploring what it truly means to “choose gratitude.” In this guest blog, Rev. Shellie Riggs Jordan, Director of the Center for Congregations’ Southeast office, guides us through the transformative potential of cultivating gratitude as a habit. Rev. Jordan’s wisdom illuminates the profound impact a daily practice of gratitude can have on our lives.

When our kids were young and getting a bit grumbly about something, we had a saying: “More gratitude, less attitude.” It was a reminder to them to focus on the things they were thankful for instead of the things that made them upset or frustrated. It was also a reminder to me that we have a choice in how we look at things. Psychology Today defines gratitude in this way: “Gratitude is the expression of appreciation for what one has. It is a recognition of value independent of monetary worth. Spontaneously generated from within, it is an affirmation of goodness and warmth.”

Gratitude is an emotion or a feeling that can also be cultivated as a habit. The regular practice of gratitude can change our outlook, our affect, and even make lasting changes in our brain, causing us to be more sensitive to gratitude in the future. Gratitude allows us to participate more fully in life. In other words, the regular practice of gratitude has the power to fundamentally change who we are and how we see the world.

So, how does this work? Here are eight things you can do to practice gratitude:

1. Be mindful of what’s happening around you and seek out goodness in the moment.

2. Write down two or three things you are grateful for at either the beginning or end of each day. Take a moment to pray or meditate about the things on your list.

3. Notice the small things in your day that bring you joy and take a minute to give thanks when you are experiencing that joy.

4.When having a conversation with someone, think of one or two things you appreciate about the person.

5. Recognize when someone has done something helpful or kind for you and thank them.

6. Stop for a moment and savor something that brings you joy in nature. It can be the wind on your face, the sight of the changing leaves, or a patch of flowers.

7. Ask yourself how you can be of help to someone today and then do it.

8. When you notice something for which you are grateful, take 15 or so seconds to take a deep breath and allow yourself to be filled with thanksgiving.

As we head into this season of thankfulness, may we be willing to engage in a daily practice of gratitude. May we be reminded that a practice of gratitude allows us to choose where our inner eyes look, to decide what our thoughts focus upon, to lean into thankfulness, and to find the goodness in the people and world around us.

En esta temporada de Acción de Gracias, estamos explorando lo que realmente significa “elegir la gratitud”. Shellie Riggs Jordan, directora de la oficina sureste del Centro de Congregaciones, nos guía a través del potencial transformador de cultivar la gratitud como un hábito. La sabiduría del reverendo Jordan ilumina el profundo impacto que una práctica diaria de gratitud puede tener en nuestras vidas.

Cuando nuestros hijos eran pequeños y se quejaban un poco de algo, teníamos un dicho: “Más gratitud, menos actitud”. Era un recordatorio para que se enfocaran en las cosas por las que estaban agradecidos en lugar de las cosas que los hacían sentir molestos o frustrados. También fue un recordatorio para mí de que tenemos la opción de ver las cosas. Psychology Today define la gratitud de esta manera: “La gratitud es la expresión de aprecio por lo que uno tiene. Es un reconocimiento de valor independiente del valor monetario. Generado espontáneamente desde dentro, es una afirmación de bondad y calidez”.

La gratitud es una emoción o un sentimiento que también se puede cultivar como hábito. La práctica regular de la gratitud puede cambiar nuestra perspectiva, nuestro afecto e incluso hacer cambios duraderos en nuestro cerebro, lo que hace que seamos más sensibles a la gratitud en el futuro. La gratitud nos permite participar más plenamente en la vida. En otras palabras, la práctica regular de la gratitud tiene el poder de cambiar fundamentalmente quiénes somos y cómo vemos el mundo.

Entonces, ¿cómo funciona esto? Aquí hay ocho cosas que puedes hacer para practicar la gratitud:

1. Sé consciente de lo que sucede a tu alrededor y busca la bondad en el momento.

2. Escribe dos o tres cosas por las que estés agradecido al principio o al final de cada día. Tómate un momento para orar o meditar sobre las cosas de tu lista.

3. Observa las pequeñas cosas de tu día que te traen alegría y tómate un minuto para dar gracias cuando experimentes esa alegría.

4. Cuando tengas una conversación con alguien, piensa en una o dos cosas que aprecies de esa persona.

5. Reconozca cuando alguien ha hecho algo útil o amable por usted y agradézcalo.

6. Detente un momento y saborea algo que te traiga alegría en la naturaleza. Puede ser el viento en la cara, la vista de las hojas cambiantes o un parche de flores.

7. Pregúntate cómo puedes ayudar a alguien hoy y luego hazlo.

8. Cuando notes algo por lo que estás agradecido, tómate unos 15 segundos para respirar hondo y dejarte llenar de acción de gracias.

A medida que nos acercamos a esta temporada de agradecimiento, que estemos dispuestos a participar en una práctica diaria de gratitud. Que se nos recuerde que la práctica de la gratitud nos permite elegir hacia dónde miran nuestros ojos internos, decidir en qué se centran nuestros pensamientos, apoyarnos en el agradecimiento y encontrar la bondad en las personas y en el mundo que nos rodea.